Esos desperdicios que podemos reciclar

0
29
La población se moviliza en trabajo voluntario para contribuir al cuidado del medio ambiente. Foto Yander Zamora

Basta echar una ojeada a los lugares en los que en Ciego de Ávila la gente deposita la basura para comprobar cómo indiscriminadamente se botan objetos útiles.  De cada 100 kilogramos de desperdicios sólo el 70 por ciento se recolecta y, según estudios, más de 30 mil toneladas diarias llegan en todo el planeta a playas, barrancos, ríos y terrenos que se convierten en agentes contaminantes y fuentes de infección.

En promedio una familia genera mensualmente basura constituida por papel, cartón, vidrio, metal, plásticos y desechos de control sanitario. Si se aprende a separarla adecuadamente podremos controlarlos y evitar posteriores problemas. Al separar nuestros desperdicios correctamente antes de que se conviertan en basura es posible reducir un 80 por ciento del espacio total que ésta ocupa.                                                                                                                                                     

No todas las personas que nos rodean entienden qué es “reciclar”. Reciclar es el proceso mediante el cual los productos de desecho son nuevamente utilizados y pueden recuperarse, de forma directa o indirecta, de los componentes que contienen los residuos urbanos.

La importancia de hacerlo es que nos puede ayudar a resolver muchos de los problemas creados por la forma de vida moderna. Se pueden salvar grandes cantidades de recursos naturales no renovables cuando en los procesos de producción se utilizan materiales reciclados.                                                                                               

A veces en nuestros hogares se acumulan botellas y vasijas de plástico que no sábenos qué hacer con ellas. Sin embargo, estos son utilizados para la fabricación de productos de uso cotidiano, tales como envases de bebidas, juguetes y muebles.

Además, contribuye a sustituir importaciones, el país logra ingresos con exportaciones de  algunos de esos desechos, que no se pueden reutilizar en la economía nacional. A ello se le agrega, entre otros, la recuperación de la chatarra ferrosa, envases de cristal, cartón para las bandejas de huevos y la producción de libretas y cuadernos.                                                              

Conozco personas que revisan vertederos y patios diversos en busca de la llamada materia prima, la cual venden más tarde en las casas de compra de los municipios. Por cierto, Ciego de Ávila ostenta el orgullo de tener su primer parque temático de reciclaje y, muy probablemente, el único con esas características en Cuba.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*

code