Anunciaron que después de una conversación con Lula este viernes, ‘llevaremos al tribunal de ejecución una solicitud de liberación inmediata basada en el resultado de este juicio del STF’.
En el texto, los juristas aseguran que reiterarán ‘la solicitud para que la Corte Suprema juzgue el hábeas corpus, que tiene como objetivo declarar la nulidad de todo el proceso que condujo a su detención debido a la sospecha (de parcialidad) del exjuez Sérgio Moro y de los fiscales de Lava Jato, entre otras muchas ilegalidades’.
Los esposos Martins remarcan que ‘Lula no cometió ningún acto ilícito y es víctima de la ley, que, en el caso del expresidente, consiste en el uso estratégico de la ley con fines de persecución política’.
Por seis votos a cinco, el STF aprobó ayer el derecho a que los presos, con condena en segunda instancia, puedan apelar hasta agotar los recursos legales, con lo cual Lula pudiera ser excarcelado de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, capital del sureño estado de Paraná.
El fundador del Partido de los Trabajadores, quien permanece en prisión política desde el 7 de abril de 2018, cumple ocho años y 10 meses de pena por supuesta corrupción y lavado de dinero en la operación Lava Jato.
Lula fue condenado en primera instancia por Moro y en segunda por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (una corte de apelación).
Después del fallo podría salir de la cárcel y esperar en libertad los resultados de los recursos que presentó su defensa en el Supremo y el Tribunal Superior de Justicia. Al pronunciarse la máxima corte a favor de las garantías constitucionales, otros cuatro mil 895 presos, con derecho a apelar, pueden ser puestos en libertad.







