Una necesaria reflexión sobre la creación artística y su relación con las instituciones marcó el trabajo de la Comisión I del IX Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), que sesiona hasta el día 30 en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
En el debate, presidido por Miguel Barnet, presidente de la Uneac, y Alpidio Alonso, Ministro de Cultura en el país, los delegados analizaron algunos de los retos de la organización en ese sentido, tales como la importancia de establecer un diálogo coherente y útil con los jóvenes creadores, impedir el intrusismo, y fortalecer las instituciones culturales encargadas de llevar la producción artística y literaria a los públicos.
Barnet subrayó que el principal objetivo del debate es reconocer los errores, déficit y debilidades que ha tenido la organización, para que sea realmente una vanguardia de artistas, meta que no se ha logrado y hacia la cual debe enfocarse el trabajo.
Lesbia Vent Damois, presidenta de la Comisión, señaló que se debe fomentar el permanente desarrollo de la crítica por ser herramienta de difusión y orientación imprescindible en medios de difusión masiva, así como también diseñar estrategias de promoción nacional y hacia el exterior para el desarrollo y jerarquización de la labor de géneros artísticos y literarios.
Resaltó la importancia de las instituciones, organismos y entidades de carácter cultural creadas en los primeros años del proceso revolucionario con la única intención de beneficiar la formación y desarrollar la espiritualidad del pueblo, medida que, por otra parte generó una dependencia del artista a su único promotor quien garantizaba la circulación y promoción de su obra.
Los delegados rememoraron los diversos momentos que ha tenido la creación artística en las últimas seis décadas y los procesos de rectificación a través de los cuales se ha preservado la relación entre intelectuales, artistas y políticos.
Enfatizaron en la necesidad de impulsar las potencialidades territoriales y las iniciativas locales ante la situación económica del país que impide la fácil obtención de materiales e instrumentos.
Juan Carlos Travieso, realizador audiovisual, agradeció las nuevas disposiciones aprobadas para los cineastas, medida que marca un punto de partida para el desarrollo cinematográfico del país, y enfatizó en la urgencia de llevar la cultura a las escuelas para formar un gusto estético.
Los 250 delegados estuvieron organizados en seis comisiones: Creación artística y relación con las instituciones; Proyección social de la cultura; Cultura, medios y redes sociales; Cultura, turismo y mercado; Enseñanza artística y relación con los jóvenes creadores; y Estatutos.




