
Jorge Gómez ofreció una conferencia sobre los retos y perspectivas de la música, su industria y mercado en el país.
Temas como la conservación, difusión y el debate teórico en torno a obras musicales de Cuba poseen por estos días mayor relevancia en la provincia de Ciego de Ávila, territorio sede del V Simposio Nacional de Patrimonio Sonoro.
Jorge Gómez, director del Grupo Moncada, ofreció una conferencia sobre los retos y perspectivas de la música, su industria y mercado en el país en medio del contexto global hegemónico que tiende a marcar sus pautas en detrimento de la diversidad cultural.
El también presidente del Cubadisco ponderó la fortaleza de los sellos de la mayor de las Antillas por su riqueza en artistas y géneros y a partir de ello buscar esas grietas en la maquinaria perfecta de la globalización para insertar estas producciones.
Hacia la búsqueda de los nichos de mercado deben dirigirse los esfuerzos de las empresas fonográficas cubanas, donde existe presencia en esos mecanismos a pesar de las limitaciones actuales, resaltó Gómez.
La inserción de la música cubana en esos mercados internacionales de distribución y difusión ha de ser desprejuiciada, no obstante al bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, indicó.
Dijo que llegar a la coexistencia entre los diferentes modelos y géneros presentes en el mundo es posible y el caso de autores como Benny Moré, la Orquesta Aragón y Pérez Prado, firmados en décadas anteriores por la RCA Victor, resultan ejemplos fáciles de transpolar al presente, por lo cual no se trataría de una absorción en toda regla.
Ante los desafíos que impone la industria fonográfica, fuertemente concentrada, lo más revolucionario es la preservación del patrimonio sonoro, que posee un gran valor y no hay indicadores sobre el agotamiento de la riqueza musical cubana, no solo de lo ya archivado sino también desde lo comercial, agregó el director de Moncada.
Existe avidez internacional por conocer los géneros, autores, intérpretes de la nación caribeña y varios especialistas dan a los productos fonográficos del país la capacidad de luchar contra los centros hegemónicos en este sentido, explicó Gómez.







