
El luchador natural de la provincia cubana más oriental, Guantánamo, comenzó delante la pelea y llegó a tener una cómoda ventaja de 5-2, pero en el tramo final su rival logró sacarlo fuera del colchón en tres ocasiones, para igualar las acciones.
No obstante, el cubano consiguió el punto que le permitió saborear la gloria mundial y que le posibilitó a su delegación mejorar su actuación precedente en la capital francesa, donde solo alcanzaron tres metales bronceados.
Antes de llegar a la instancia definitiva, el experimentado gladiador de 34 años dejó en el camino primero al rumano Ivan Guidea, luego al iraní Esmaell Mohammadbaghuer, y en semifinales eliminó al estadounidense Joseph Daniel Colón.
El certamen en la principal urbe húngara, que aglutina a los dos estilos entre los hombres, libre y grecorromano, así como la lucha femenina, comenzó este sábado y se extenderá hasta el 28 de octubre.






