Al elegir hoy a sus máximos cargos ejecutivos y legislativos, la Revolución Cubana avanzará un importante paso en su proceso institucional, de camino hacia un superior Estado de derecho, basado en la voluntad, historia y tradiciones de su pueblo, y acogido a las más humanistas ideologías contemporáneas.
La elección del presidente, vicepresidente y secretario de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del presidente y vicepresidente de la República, durante una sesión extraordinaria de ese último órgano, asume el simbolismo histórico y político de celebrarse un 10 de octubre, primerísima fecha de las gestas independentistas cubanas y eslabón fundacional de su martirologio.
Sistema de democracia prácticamente único en el mundo, el nuevo hito comicial da continuidad a la evolución institucional emprendida con la aprobación en octubre de 1976 de lo que para entonces fue una nueva Constitución, y por un proceso similar concluido el 10 de abril del actual 2019, cuando se proclamó la Carta Magna vigente hoy día.
Ambos momentos constitucionales tuvieron sus respectivos desarrollos eleccionarios y de análisis en circunscripciones, municipios y provincias, hasta la Asamblea Nacional.
Todo este proceso institucional está signado por profundas raíces de identidad nacional, centradas en las ideas políticas y filosóficas del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro y del Apóstol de la independencia y Héroe Nacional Cubano José Martí, quien soñó con una Constitución que fuera “el culto pleno a la dignidad del hombre”.
La elección en la mañana de hoy de los principales cargos en las citadas instancias también ratificará y consolidará la confianza y el apoyo de los diputados, electores y pueblo en general a este primer gobierno de una joven generación, que sustituyó en el poder a la generación histórica.
Medios locales recordaron en estos días que las leyes cubanas exigen ser diputado como único requisito para esas responsabilidades, excepto en el caso del Presidente de la República, cargo para el cual además de ocupar un a silla en el parlamento debe tener entre 35 y 60 años de edad el escogido entre los miembros de la Asamblea Nacional.
El debate hoy en la Asamblea Nacional es el resultado además de la aprobación en julio de una nueva Ley Electoral que garantizajurídicamente los procesos de elecciones a los diferentes niveles, y, como partes vitales de esta, de un Consejo Electoral Nacional, mecanismo que viabiliza y supervisa este tipo de consulta.
Esa legislación comicial fue “la primera disposición jurídica que expresó el mandato de la Constitución de la República, proclamada el pasado 10 de abril”, según el presente secretario del Consejo de Estado Homero Acosta Álvarez.
Proceso este último que ratifica el sentido de “Ley de Leyes” con que se conoce a la Constitución, la aplicación de esos nuevos mecanismos normativos explica también la propia necesidad de su implementación para complementar esa última Carta Magna, tras el profundo y masivo debate que generó su aprobación.
Durante la sesión de hoy los diputados del Parlamento votarán además por la integración y titularidad del Consejo de Estado, órgano colegiado que representa a la Asamblea Nacional entre períodos de sesiones, ejecuta sus acuerdos y cumple otras funciones que le atribuyen la Constitución y la ley.
Sobre las tareas de esas instancias, la Doctora en Ciencias Jurídicas Martha Prieto Valdés opinó que “la Asamblea Nacional interpreta la Constitución y el Consejo de Estado interpreta las leyes que aprueba la Asamblea Nacional”.
El Consejo de Estado, que estará formado a partir de ahora por el Presidente, el Vicepresidente, el Secretario y 18 miembros más para totalizar 21 (hasta el momento eran 31), tiene entre sus facultades velar por el cumplimiento de la Constitución y de las leyes.
Ese órgano dicta decretos-leyes y acuerdos, dispone la celebración de sesiones extraordinarias del Parlamento, y convoca y fija la fecha de las elecciones para renovar a la Asamblea Nacional y a las asambleas municipales.
El Consejo de Estado puede suspender decretos presidenciales, acuerdos y demás disposiciones que contradigan la Constitución y las leyes, así como asumir, a propuesta del presidente de la República, las facultades de declarar el Estado de Guerra o la Guerra en caso de agresión, del mismo modo que es capaz de concertar la paz.
Otros parlamentarios y especialistas locales destacaron en los últimos días mediante programas televisivos y otros espacios que estos comicios son una “demostración de unidad, firmeza, estabilidad y de cumplimiento y apego a la ley”, al decir de la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Ana María Mari Machado.}
La dirigente parlamentaria celebró que pese al complejo escenario internacional, “en Cuba nada retarda el cumplimiento de lo establecido en su Constitución, y transcurren con normalidad importantes procesos de su sistema político como ese y la rendición de cuenta de los delegados a sus electores”.
La Doctora en Ciencias Jurídicas Martha Prieto Valdés opinó, por su parte, que “se está produciendo una reforma del Estado, tanto en la organización del poder central, como también de lo local”.
De acuerdo con esa profesora universitaria de Derecho, la sesión electoral de hoy ayudará “a la diferenciación o distribución de funciones” de esos cargos del Estado, mientras que en el caso del Presidente de la República, elegido para un término de cinco años, este “tiene como principal función cumplir y hacer cumplir la Constitución”.
La elección de ese puesto, que requiere el voto favorable de la mayoría absoluta, aporta otra característica especial a estos comicios, que rescatan ese máximo cargo después de 43 años durante los que al gobernante elegido se le consideraba como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Los expertos también aclararon que estas elecciones de hoy no requirieron de una sesión constitutiva de la Asamblea Nacional, porque esta se efectuó ya en las últimas elecciones generales de abril de 2018.
Ello implica que ahora corresponde realizar esa consulta exclusivamente en las estructuras nacionales de dirección, de conformidad con disposiciones transitorias de la Constitución y la Ley Electoral.
Otra característica de los comicios de este 10 de octubre es que, de acuerdo con el Artículo 121 de la Constitución, el presidente,vicepresidente y secretario de la Asamblea Nacional lo son también del Consejo de Estado, instancia a la que no pueden ingresar los Ministros ni las máximas autoridades de los órganos judiciales, electorales y de control estatal.
El Presidente de la República que sea electo hoy, a quien le corresponde hasta dos periodos consecutivos, debe tener más de 35 años de edad, todos los derechos civiles y políticos, ser ciudadano cubano por nacimiento y carecer de otra ciudadanía. Dispondrá ahora de tres meses para proponer también a un Primer Ministro e integrar su Gabinete.
Entre las facultades de ese cargo figuran representar al Estado y liderar su política general; dirigir la política exterior, las relaciones con otros Estados y la defensa y seguridad nacionales; y refrendar las leyes que emita la Asamblea Nacional del Poder Popular.




