

La Empresa Comercializadora de Combustible recogió en el último año cerca de 169 toneladas de estos desechos.
Más de 170 entidades de Ciego de Ávila se encuentran registradas en la base de datos sobre generadores de desechos peligrosos en la provincia, como paso inicial para el control de esas sustancias.
El número es el más alto de la historia del territorio, en cumplimiento con las prácticas de manejo autorizadas para aceites usados, baterías, lodos y aceites biológicos.
De esos aceites la Empresa Comercializadora de Combustible recogió en el último año cerca de 169 toneladas, de las cuales el 40 por ciento fue entregado a la fábrica de cemento Siguaney, para reutilizarse como carburante alternativo.
Rafael Pérez Carmenate, Delegado de la Dirección Territorial de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), aseguró que en los procesos también intervinieron los trabajadores de la Empresa de Recuperación de Materias Primas, con la recepción de 248 toneladas de plomo en baterías y más de 400 de chatarra electrónica.
Los especialistas del CITMA son los autorizados para conceder las licencias ambientales con vistas al manejo seguro de las empresas generadoras de desechos peligrosos, a partir de la resolución 136 del 2009.






