Una intensa actividad organizativa precede el significativo acto de democracia que sucederá en Cuba el próximo 24 de febrero, cuando la población pueda ejercer su derecho al voto en el referendo constitucional.
En la provincia de Ciego de Ávila algo más de seis mil autoridades electorales trabajan intensamente para que cada detalle funcione bien y el gran engranaje permita que el proceso culmine con éxito.
Se trata de un hecho histórico que exige exactitud, porque cada voto expresa la voluntad del ciudadano, respecto a una renovada Constitución de la República.
Ahora se cumple una etapa de verificación de los listados de electores, la parte más sensible, para que no falte nadie ni existan errores en los datos, y en el territorio avileño se revisan las listas de más de 550 circunscripciones existentes en los 10 municipios.
Además de esa gestión de documentos, se autorizan los locales que funcionarán como colegios electorales, que pueden ser una escuela, un local público, una casa…, pues se analiza el lugar más adecuado y de fácil acceso para los electores.
También se precisa disponer en los centros de votación de la bandera cubana, los símbolos patrios, las urnas, los escolares que las van a custodiar y toda la logística que implica un acto trascendental para la nación.
En las urnas, bajo la bandera y el escudo de la Patria, los cubanos de forma mayoritaria, aprobarán una Carta Magna que regirá los destinos del país y que contiene la voluntad del pueblo que participó de forma activa, en su confección.
Será un Sí por Cuba, por su futuro, por la continuidad de La Revolución.







