
La explanada de Lázaro López, primera comunidad creada en 1513 en el municipio de Majagua, Ciego de Ávila, y lugar de conformación definitiva del Ejército Invasor, fue el escenario para sembrar historias, cuando Orelvis Hernández Mendoza y Llilianis Hernández Rodríguez depositaron tierra de Mantua en la jardinera donde yace el polvo de 40 lugares del país vinculados a la epopeya de esta región.
El hecho transcendió durante el acto Nacional por el Día del Historiador cuya sede ganó Ciego de Ávila, presidido por Carlos Luis Garrido Pérez, máximo dirigente político en la provincia y Fernando Rojas, Vice-ministro de Cultura.
Jorge Luis Aneiro Alonso, Presidente de la UNIHC en el país, al intervenir en la ceremonia llamó a establecer fórmulas que propicien un intercambio más fluido en el aprendizaje de la materia.
De igual forma destacó la necesidad de visualizar con nitidez el aporte de los afiliados a la defensa del patrimonio, mientras que convocó a profundizar en tareas de la investigación, la bibliotecología, ciencia y el desempeño de los medios de comunicación para difundir acontecimientos locales.
En la ceremonia, fueron entregados varios reconocimientos, entre ellos la Distinción por la Cultura Cubana a Maida Pérez García, Félix Jorge Guerrero Vega, Héctor Juan Izquierdo, Eumelio Marín Marín y José Martín Suárez Álvarez, así como a Ángel Cabrera Sánchez por la efectividad de su trabajo durante 25 años como historiador de la Ciudad de Ciego de Ávila y Jorge Isidro Artiaga Mena, condecorado por la Obra de toda la Vida.
El Presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, Jorge Luis Aneiro Alonso, tras visitar y recorrer aulas del centro mixto que lleva el nombre del mambí Ángel del Castillo, mostró interés para que toda Cuba conozca el quehacer de maestros y alumnos en ese recinto educacional
Aneiro Alonso recibió la Distinción Virginio Ramón Moya, que entrega la sección de base en honor a quien fuera el primer historiador de la emblemática comunidad de Lázaro López.








