Casañas, el árbitro que reta al sol (+Fotos)

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Luis Felipe Casañas, árbitro del béisbol cubano /Fotos Boris Luis Cabrera

“Hijo de árbitro canta strike”, es una versión del refrán que se aplica en el caso de Luis Felipe Casañas Pons, quien es oficial de béisbol, oficio heredado de su padre, de igual nombre.

Él es de esos encargados en impartir justicia en esta Serie Nacional y una de las víctimas de las afectaciones que les causa trabajar en las tardes de este intenso verano, bajo el ardiente sol cubano.

“Muy cierto que sufrimos mucho, son unas cuatro horas al sol, increíble que nadie hace nada por mejorar las cosas, buscar alternativas para poder llegar al final del juego; casi terminamos deshidratados, por favor hagan algo, todos sufrimos con este castigo”, declaró el árbitro.

Casañas, como jefe de uno de los grupos de árbitros que trabaja en esta Serie Nacional, propicia con amabilidad su testimonio personal, pues es uno de los “dolientes”.

¿Qué experiencia personal tiene usted de trabajar en horario del mediodía, bajo el sol ardiente del verano cubano?

“En una Serie anterior tuve un problema de fatiga, decaimiento extremo que pude rebasar y continuar actuando, pero en todos los juegos diurnos uno termina muy mal, tanto física como mentalmente”.

Luis Felipe relata que otros colegas han tenido que ser llevado a un hospital antes de concluir el partido, con evidentes signos de deshidratación y algunos han requerido asistencia de Dermatólogos por lesiones en la piel, producidas por las largas exposiciones al sol.  

“Nuestro intenso verano nos desgasta porque, además, lo juegos se alargan mucho y, a pesar que durante todo el año yo hago mi preparación física en el gimnasio y corro para mantenerme en forma, aun así el sol y el calor me castigan demasiado”, argumenta Casañas.

¿Cuántos años lleva usted impartiendo justicia en Serie Nacional y eventos de primer nivel?

“Ya estoy trabajando en mi 23 temporada cubana y he actuado en eventos internacionales en México, Japón, Panamá…”

Por la dinámica de juego, los árbitros se mantienen durante todo el desafío en el terreno y el de home es quien más sufre porque, además de sus constantes movimientos de flexión para “cantar” los lanzamientos, está ataviado con un peto, rodilleras, careta….implementos de protección que multiplican la sensación térmica en el cuerpo, haciendo insoportable su trabajo.

Paradójicamente los oficiales son los protagonistas del espectáculo beisbolero que perciben menos salario, mucho menor que peloteros, entrenadores y mentores. Tampoco fueron beneficiados con el reciente incremento salarial que se le otorgó al organismo deportivo. La permanencia en la profesión es por puro amor.

Se conocen las causas para programar pocos desafíos nocturnos, pero agosto no es mes para pasar largas exposiciones al sol.

Sufren los peloteros, con esos trajes de tejido grueso y molesto. El agotamiento es mayor y el rendimiento deportivo disminuye.

Los aficionados también se afectan, porque aunque estén en estadios techados, la temperatura es muy alta y se multiplica la sensación de calor. La mayoría de las gradas de los estadios de Cuba, son de concreto sin respaldar, entonces todos estos factores son muy desfavorables para poder disfrutar de un espectáculo beisbolero.

Pero los más afectados son los árbitros que tienen que pasar todo el tiempo de los largos juegos en el terreno, bañándose con el fuego de los rayos solares.

En Cuba el Ministerio de Salud Pública emite mensajes por todas las vías de comunicación, advirtiendo los daños que la larga exposición al sol puede causar en la salud de las personas y, buscando información, encontré en Medline Plus, el siguiente texto:

“La exposición frecuente a los rayos ultravioleta es la causa principal del cáncer de piel. Acelera el envejecimiento de la piel y puede provocar la intolerancia al sol, conocida normalmente como alergia solar y enfermedades pigmentarias (melasma, manchas). La radiación UVB y UVA pueden causar también alteraciones en el corazón de nuestras células y provocar daños en su ADN”.

El béisbol es un deporte muy dinámico, con complicadas y extensas reglas y un complejo sistema táctico, de ahí que durante todo el juego se precise de una atención extrema, sobre todo de los árbitros, de ahí que le pregunte a Casañas:

¿Les afecta la concentración el calor y el agotamiento?

“Claro, somos humanos y luego de estar horas sometidos a los rigores del clima de nuestro verano en el horario que más suben las temperaturas, ya no actuamos igual; los rigores del clima a que estamos sometidos, en ocasiones nos provoca desconcentración y ya empezamos a no ser tan exactos en los conteos”.

“En los atletas pasa igual y los lanzadores no pueden mantener su control cuando ya pasan de la quinta entrada, que empiezan a mermar sus facultades. El desgaste es para todos los que estamos en un terreno de béisbol”, refiere Casañas.

Los campeonatos nacionales de pelota en este país siempre se llamaron Temporada invernal del béisbol, por eso que la solución está en retomar el calendario que siempre tuvo la Serie Nacional y regresarla a los meses de mejor clima que tenemos en el año.

Pero este mulato alto, fuerte, bien entrenado y voluntarioso sigue, igual que sus colegas, desafiando el sol, los niveles de deshidratación, el bajo, muy bajo salario, las rechiflas de los malos aficionados (fanáticos) y las incomprensiones de los decisores, para hacer el imprescindible acto de impartir justicia en el más polémico y amado de los deportes en Cuba.

Casañas sigue retando al sol.  

Los árbitros tienen que hidratarse varias veces durante cada juego
Luis Felipe Casaña explica lo desfavorable de los juegos diurnos en la eta más fuerte del verano cubano /Foto INDER

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