Para gran parte de los avileños, salir de casa supone descansar las neuronas de las tensiones del día, unos lo hacen con el fin de charlar con los amigos en los parques o simplemente para recorrer las calles arriba o abajo.
Desde que se construyó, muchas personas acuden con regularidad a la antigua calle Independencia, devenida bulevar en él centro histórico de la ciudad, donde se concentran también la mayor parte de las instituciones culturales del territorio.
Además del beneplácito que se siente al visitar este hermoso lugar, una gran mayoría espera que se construyan más espacios para el esparcimiento espiritual porque, al decir de algunos, no son suficientes.
Sin embargo, tras un somero recorrido desde las calles Honorato del Castillo hasta José María Agramonte, uno encuentra diversas opciones que, bien tomadas en cuenta, rendirían pingües beneficios al paseante interesado y conocedor.
Además de las principales tiendas comerciales, allí pululan, entre otros, restaurantes, Galerías de arte, librería y la Casa del Joven Creador. En lugares cercanos se encuentran otras galerías, los cines y los teatros.
Si vamos a la definición académica de bulevar, nos dice que estas también llamadas alamedas (que no es el caso nuestro), son un elemento urbano en forma de avenida ancha y arbolada, en muchas ocasiones son sitios propicios para el comercio, generalmente minorista.
En el urbanismo moderno y actual, los bulevares son una vía vertebradora de la ciudad que surgen como prolongación de los existentes o como nuevos trazados, siendo muchas ciudades atravesadas totalmente por ellos, convirtiéndose en los transitados accesos y salidas de las grandes urbes.
Ateniéndonos a la realidad cubana actual, con las consabidas restricciones y posibilidades financieras, muchas personas disfrutan desde ya lo poco de lo que disponemos, porque, aun así, tenemos a mano un rico patrimonio tanto construido como inmaterial del cual nos enorgullecemos cada día, a la par que es admirado por los distantes foráneos.







