Ya estamos en 26, la fecha gloriosa de la Patria, en la que se conmemora el 66 aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente.
Este año correspondió a la provincia de Granma la celebración del acto nacional y la ciudad amaneció de rojo y de negro, para reeditar la bandera del 26 de Julio.
En la conmemoración revolucionaria, Cuba tiene mucho que exhibir al mundo, sobre todo, su capital humano.
Cientos de miles de profesionales y técnicos, graduados en múltiples especialidades, necesarias para la vida y el desarrollo.
Y el carácter solidario de su pueblo, cooperativo con cuanta nación en el mundo lo necesite.
Las gestas armadas de aquel 26 de julio de 1953 abrieron el escabroso camino a la definitiva libertad de la nación y enseñaron al mundo cómo un país pequeño se hace digno y soberano.
Cuba festeja este 26 de julio en momentos en que el mundo atraviesa una gran crisis económica, y el enemigo del norte intensifica su bloqueo comercial, económico y financiero, sin embargo el país respira y el pueblo y sus dirigentes convergen en un discurso de planes, proyectos de desarrollo, consolidación de su economía y la vista puesta en un futuro mejor.
La vida no se ha detenido en la nación cubana porque su pueblo tiene garantizado lo básico para la vida: las escuelas siguen abiertas y gratuitas, desde la enseñanza primaria hasta los más altos grados universitarios.
Se remodelan hospitales y se inauguran centros de diversas especialidades, en tanto miles de cubanos andan por el mundo restituyendo y preservando el mayor tesoro del hombre: su salud.
No hay desempleo ni ningún trabajador queda sin garantías de vida.
La pequeña isla debe ser el único país del mundo que, en medio de esta crisis económica mundial, aumenta el salario a buena parte de sus trabajadores y pensionados.
Por eso los cubanos tenemos razones para el jolgorio en la fecha patria.
Miles de granmenses llenan la plaza en la cual se celebra el acto nacional y claman junto al orador principal, el presidente Miguel Díaz Canel, por la continuidad de la Revolución y del pensamiento y obra de su líder, nuestro eterno Fidel.







