
Los hombres y mujeres de la avicultura avileña se distinguen las buenas prácticas higiénicas para minimizar la entrada de salmonela.
Los avicultores de Ciego de Ávila acopiaron 130 millones 425 mil huevos en los últimos 14 meses, demostrativo de la franca recuperación después del paso del huracán Irma.
El encargo estatal para ese período se sobrecumplió al cinco por ciento con cuatro millones 800 mil unidades por encima de lo planificado, a pesar de que casi un centenar de naves de gallinas ponedoras volaron por el empuje del meteoro, se informó a la ACN en el Puesto de Mando de la Delegación Provincial de la Agricultura.
Tras el rescate en tiempo récord de las granjas avícolas, fuerzas constructoras avileñas y brigadas de la región oriental posibilitaron aumentar la producción del nutritivo alimento, precisó Leyda Martínez Arnáez, directora general de la empresa.
La labor de obreros y técnicos, incluidas las mujeres recolectoras que atienden las naves, garantiza el suministro de huevos normados, pero la cantidad general de posturas todavía no satisface la demanda por los infortunios climáticos y la carencia de algunos recursos, según dirigentes sindicales de este sector.
El suministro en la conversión de pienso por decena de huevos fue eficiente al registrarse 1,46 kilogramos de 1,53 kg programado, en tanto la carne de ave superó lo previsto con más de 85 toneladas entregadas.
El propósito del colectivo es continuar el rescate de las instalaciones, almacenes y otros medios que fueron dañados severamente por el huracán, mientras sus integrantes se proponen lograr un 2018 superior, siguiendo el ejemplo de unidades vanguardias como la del municipio de Primero de Enero y la Trigésimo Aniversario del Combinado Avícola Nacional, del sur avileño.
Los hombres y mujeres de la avicultura aquí se distinguen, además, en las buenas prácticas higiénicas para minimizar el riesgo de entrada de salmonela en sus granjas.
Abanderados de esas medidas son la limpieza, desratización, desinsectación y desinfección, a fin de mantener niveles productivos sanitariamente adecuados y apoyados por los especialistas en Medicina Veterinaria.







