
El objetivo de la “Máximo Gómez Báez” es cosechar 15 mil 109 toneladas de arroz en la presente temporada.
Los arroceros de la provincia de Ciego de Ávila, integrados a la Empresa de Granos Máximo Gómez Báez, del minicipio de Chambas, desde diciembre al 15 de mayo sembraron dos mil 477 hectáreas, no obstante las copiosas lluvias iniciadas en el mes de marzo.
La superficie cubierta representó el 107 % de cumplimiento, con variedades de alto rendimiento, por el esfuerzo de trabajadores estatales y del sector cooperativo-campesino, informó a la ACN el ingeniero Miguel Velázquez, jefe de producción en la entidad.
No obstante la inclemencia del tiempo y las severas afectaciones que ocasionó el huracán Irma, el objetivo de la “Máximo Gómez Báez” es cosechar 15 mil 109 toneladas de arroz en la presente temporada, un alimento que sustituye importaciones, precisó Velázquez.
Añadió que ya disponen de dos secaderos, uno en el poblado de Falla y otro en el municipio de Bolivia, lo que proporcionará mejores condicionales laborales, mayores acopios del cereal y eficiencia económica para las 30 bases tributarias de la agrupación arrocera.
A principios de junio empezará a funcionar el secadero construido en las inmediaciones del Consejo Popular Enrique Varona González, de Chambas, con capacidad para unas 57 toneladas, casi seis veces más que la actual instalada.
La tecnología montada allí es brasileña y está preparada para transformar los muchos problemas que ha tenido esa inversión al haberse prolongado en el tiempo por la insuficiente disponibilidad de fuerza constructiva, entre otras razones.
Está valorada en alrededor de siete millones 500 mil pesos y ubica a la provincia en condiciones favorables para el secado, recepción y almacenamiento del grano, pues su colectivo cuenta ahora con cuatro silos de reposo que tienen cabida para cuatro mil toneladas del producto, afirmó Alfredo Reyes Vázquez, director industrial de la referida empresa, cuya dirección administrativa radica en el sureño pueblo de Punta Alegre.
La dedicación de los cosecheros e industriales del arroz en Ciego de Ávila es contribuir a reemplazar importaciones, para lo cual es imprescindible incrementar los rendimientos a cuatro toneladas por hectárea, como lo hace la mayoría de los cooperativistas y campesinos, en contraste con algunos labriegos estatales.






