El VI Seminario Internacional por la paz y la abolición de las bases militares extranjeras, previsto del cuatro al seis de mayo en Guantánamo, constituirá una de las principales actividades en el orbe a favor de estas causas, en momentos que una ofensiva imperialista encabezada por Estados Unidos intenta desestabilizar a países y regiones.
Silvio Platero, presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, uno de los auspiciadores de la cita, subrayó su importancia pues permitirá sumar más fuerzas en el rechazo a la política genocida y agresiva de Washington y sus lacayos, y a denunciar el peligro que también representan los más de mil enclaves militares diseminados en el planeta contra la voluntad de los pueblos.
En conferencia de prensa en la capital, precisó que el evento se efectúa en el año del aniversario 70 de la fundación de los movimientos de paz y su Consejo Mundial, cuya presidenta, la brasileña Socorro Gómez, junto a Ann Rice, presidenta del Movimiento de Paz de Veteranos de EE. UU., y Adán Chávez, embajador de la República Bolivariana de Venezuela, serán de las personalidades asistentes, además de representantes de más de 20 países de América Latina y el Caribe, Asia y África.
Por ello, además de dos días de presentación y discusión de ponencias, el programa incluye una velada cultural por esa efeméride, la visita al Cementerio Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, para rendir homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro, un artífice de la lucha por la paz en el orbe, y un encuentro con los Comités de Defensa de la Revolución de Caimanera.
Platero calificó el contacto de los delegados e invitados con la familia cederista como uno de los momentos más simbólicos de la cita, por convivir esa población bien cerca de la Base Naval de Guantánamo, cuyo territorio Cuba lleva décadas exigiéndole a Washington su devolución por estar ocupado ilegalmente.
Tras reiterar que el seminario se da lugar en una coyuntura bastante difícil para la humanidad, recordó que en noviembre último en Dublin, Irlanda, se acordó iniciar una campaña mundial contra las bases militares extranjeras y cada 23 de febrero desarrollar -desde los medios de comunicación y por cuantas vías sea posible- una ofensiva por la abolición de tales enclaves.
Hoy día estos pasan de mil, 800 de ellos de Estados Unidos y los restantes 200 en manos de la OTAN, un tentáculo del propio imperio norteamericano, dijo, y explicó que se escogió la mencionada fecha por ser cuando el presidente estadounidense Theodore Roosevelt firmó, en 1903, el convenio impuesto a la Isla para el arrendamiento de tierras destinadas a una estación naval en la oriental provincia.
Subrayó que desde el triunfo de la Revolución el mencionado enclave ha sido un foco permanente de acciones que han violado los derechos humanos y la soberanía de Cuba, y hace algunos años devino centro de prisión y tortura de personas de varios países acusadas de terroristas.
El presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos destacó que la disposición de bases militares extranjeras en posiciones estratégicas hace latente la intervención militar en países de la región, además de que afectan ecológica, económica y sicológicamente a los habitantes de las zonas donde se encuentran enclavadas.
Cada dos años se realiza el seminario, que lo auspician también el Consejo Mundial del Movimiento por la Paz, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, el Centro Martin Luther King, y el Comité de Paz, Justicia y Dignidad de los Pueblos, entre otras instituciones, con el apoyo de las autoridades de la provincia de Guantánamo.







