
Están listos los silos del poblado de Fallas y el secadero de Bolivia para recibir la cosecha de arroz.
Agricultores estatales y privados de Ciego de Ávila incrementan la siembra de arroz, que asciende a unas mil 500 hectáreas en el actual período y es vital en la sustitución de importaciones.
Anticipadamente los obreros de la Empresa de Granos Máximo Gómez, con sede en el municipio de Chambas, acondicionaron canales en previsión de posibles aguaceros en la temporada primaveral, en labor conjunta con la Agricultura y Recursos Hidráulicos.
Orlando Pérez, delegado de la Agricultura en la provincia, en encuentro con la prensa informó que están listos los silos y el secadero, radicados los primeros en el poblado de Fallas y el otro en la localidad de Bolivia.
Agregó que entre ambos municipios deberán cosechar unas cinco mil toneladas del cereal, aunque los cooperativistas y campesinos tributan sus acopios con más del 80 por ciento del total del grano que se recolecta en Ciego de Ávila.
Juan Carlos Balmaseda Hernández, director general de la entidad, expresó a la ACN que el compromiso es alcanzar rendimientos de cuatro toneladas del alimento por hectárea, para lo cual se utiliza semilla de calidad con la tecnología del llamado fangueo.
Aunque este territorio no tiene tradición industrial en ese cultivo, desde hace unos años se cosechan alrededor de seis mil toneladas anuales, aproximadamente la quinta parte del volumen que consume Ciego de Ávila, añadió Balmaseda.
El Conjunto Hidráulico Liberación de Florencia, que cuenta con dos presas, un canal magistral y dispone de unos 80 millones de metros cúbicos, ha sido el principal suministrador de agua a los campos del cereal y también a la caña de azúcar.
La provincia únicamente ha podido aprovechar, por diversas causas, el 33 por ciento de las 12 mil 200 hectáreas disponibles para el fomento del grano, unas veces por la carencia del líquido y otras por los atrasos en la inversión de un nuevo secadero.
Balmaseda elogió la iniciativa de la Empresa Sideromecánica Indalecio Montejo, de Ciego de Ávila, que adelanta la reparación de remolques arroceros para el traslado del producto en la Máximo Gómez y en el Sur del Jíbaro espirituano, lo cual ayuda a un mayor auge agrícola.







